Un guión adaptado basado en una sugerente historia, con todo el encanto de la serie B: actores poco o nada conocidos, salvo Sanders, eficaz planteamiento y evidentes limitaciones por lo que se refiere a medios materiales y efectos especiales. La película es breve, ágil y lineal en su narración y bastante modesta en sus pretensiones. Esa pandilla de enanos rubitos desfilando como autómatas en uniforme del cole por las calles del pueblo resultan de lo más inquietante. Muy por encima de la media de producciones del género, de entonces y de ahora.
spoiler:
Tal vez el recurso a blindar la mente pensando en un simple muro de ladrillo resulta pueril, cuando el control mental de los pequeños es capaz de inducir al suicidio a cualquiera, o incluso de controlar aviones a distancia, como se dice en la película. Hubiera sido más creíble un desenlace algo más ingenioso.