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Sí, preciosa.
Gran premio del jurado y premio del público en Sundance. Coge a una actriz fea, gorda y dale una hija afroamericana con síndrome de Down, añade que su padre es el propio padre de la protagonista, una madre que está loca y que maltrata a la tal Precious, eje de todo este matrimonio disfuncional. Por supuesto, incluye que la monumental protagonista va mal en la escuela, vamos, que además de fea y gorda no es muy lista. Si la montaña de tópicos no se cae por su propio peso (jé) ponle a Maria Carey un personaje fácil, para que consiga interpretarlo con sobriedad y sea, casi, lo mejor de esta amalgama de tópicos, perteneciente a ese género de "realismo social" que bebe de Amèlie para suavizar un poco las cosas y añadir su punto de color y ensoñaciones oníricas tan estúpidas como innecesarias. La suma, el resultado, es un Oscar a la mejor actriz para Precious y una nominación a la mejor película. Y mi reacción no es la sorpresa, es la aceptación. Siempre la misma cantinela.
Lee Daniels maneja una historia tópica, un buen material literario que destroza con una dirección mediocre, apoyándose en recursos ajenos para hacerla más llevadera. La protagonista, ganadora y nominada a mil premios, se dedica a poner cara de Bulldog, y poquita cosa más puede decirse de esta "preciosa" película. Tres escenas consiguen destacar desde su vertiente emocional, sin llegar a dar, eso sí, en la diana. ¿Lo mejor? Indudablemente Mo'Nique, sencillamente impresionante, digna de premios (esta sí). En fin, Precious ganará muchos Oscares, Globos de Oro y honores falsos. Lástima que este telefilm se quede en eso y no llegue hasta donde se había dicho que llegaría.
Caith_Sith 
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