Esta película es floja, y decir sólo eso sería hacerle un gran favor. Will Smith no consigue mantener la atención del espectador de manera convincente durante el larguísimo rato de la película en que está completamente sólo (a excepción de una pastor alemán que comete estupideces que denotan que no tiene nada de instinto).
También está muy desaprovechado todo el tema de los "vampiros-zombis" (frutos de la inyección de sarampión modificado genéticamente (y yo que pensaba que el sarampión eran unas manchas en la piel y esas cosas...) ) que no acaban de dejar claro si son bichos listos o gente que se dedica a solucionarlo todo a cabezazos.
Y por último: ¿por qué tantos efectos especiales? El doctor tiene que cazar ciervos; muy bién, vamos a filmar ciervos, añadir las imágenes para que parezcan reales, etc... No! mejor los hacemos completamente con ordenador! los efectos son buenos, no me malinterpretéis, pero ver ciervos virtuales no es lo mismo que verlos reales, y le quita credibilidad al film. Por no hablar de los susodichos "vampiros" que a parte de parecerse mucho a los demonios de Constantine (se nota la firma del director), también se nota un montón que son virtuales, mermando la ya escasa credibilidad de las imágenes.
Lo mejor: Los momentos en que Will nos transmite la locura de estar sólo, increíbles diálogos con maniquis.
Lo Peor: Excesivos efectos especiales, muy poco creíble todo y un salto olímpico por encima de toda lógica. (explicación en el spoiler)
spoiler:
Vale que no se precise una explicación científica en una película, pero es que lo que aquí asistimos es un cachondeo de proporciones épicas. Hay una miseria de hombres inmunes al virus y resulta que el científico que busca la cura lo es? Vaya coincidencia! además es militar, aunque eso no ejerce ninguna influencia en la historia que se nos narra, sólo importa en los flashbacks.
Y el detalle del detector de infección que lee los ojos y detecta infección en los ojos de su mujer y luego no? Vamos hombre!!
En fín, otros seis euros tirados a la basura... ni siquiera me distrajo lo mínimo.