|
Decepción y vergüenza
Se debate uno continuamente entre apoyar el cine español y dejarse vencer por la certidumbre de entretenimiento que ofrecen las producciones americanas. Ayer decidí hacer patria, y en vez de ir a ver al aprendiz de brujo Potter, como era nuestra primera idea, nos metimos a ver Atasco en la Nacional. Éramos dos adultos y dos niñas de 8 años (la clasificación de la película es para mayores de 7 años). Ya nos advirtió la chica de la taquilla:"mira que sale Pablo Carbonell... habrá sal gorda". Pero no quisimos escuchar. Y así nos fue. Nada más empezar, familia protagonista ya está repartiendo "no me toques los huevos" "os voy a dar una hostia" y "el pequeño nació por error, porque a mi padre se le rompió el condón". Precioso. De ahí en adelante, todo exactamente igual, en ese tono zafio tipo "Aida", humor ramplón, tacos y apenas un par de momentos de humor absurdo e inteligente... Qué pena. Qué vergüenza. Y hoy, a ver a Harry Potter.
Bassanio 
|