Me cae bien Lars von Trier. No porque me gusten más o menos sus películas sino porque es un director de esos capaz de tener una pataleta a lo Terry Gilliam (memorable la suya en San Sebastían tras la pobre acogida de "Tideland") capaz de decirte: "Si no te gusta mi película, no es mi culpa, es la tuya que eres imbécil". Y la película más allá del interesante punto de partida, es muy pedante y se acaba desarrollando pobremente, sin situaciones graciosas. Y esa voz en off utilizada en un par de ocasiones es angustiosa e innecesaria.
Todo lo que en un principio pintaba atractivo, se acaba diluyendo poco a poco hasta llegar al nefasto final. Y los personajes que van apareciendo a lo largo de la película son bastante pobres. Los islandeses, las empleadas, la ex-mujer. Aparte de que los dos principales que prometían dar mucho juego, al igual que el argumento, van de más a menos.
No está mal dirigida por Lars von Trier que se límita a hacer su trabajo, pero es que esto no es una comedia y acaba siendo todo tan inverosímil como difícilmente soportable. Y poco me interesan las charlas entre los daneses y los islandeses, el contrato que tienen firmado el actor y el jefe y todo eso. Lars von Trier consigue que todo eso importe bien poco. Una pena porque de esta idea se podía haber sacado una buena película.
Ataque de genialidad o no de Trier, amigo, tienes que cuidar los detalles porque si no luego tus películas te salen como te salen. Alguna buena has hecho pero, eso sí, las malas son coñazos inhumanos.
spoiler:
Y cuando se inventan lo del jefe del jefe de todo esto.... Venga Lars vete a la mierda.