En esta adaptación del libro de Stepehen King, el director cuenta una historia de acoso de una fan (Kathy Bates) a su ídolo (James Caan), en la que destacamos a Kathy por la angustia que transmite y la incertidumbre de lo que va a hacer a continuación.
La historia es bastante plana, se cuenta simultáneamente cómo un anciano sheriff intenta descubrir dónde se encuentra James Caan. Esta segunda historia intercalada con la principal deja mucho que desear, y ni siquiera es determinante para el desenlace.
Con la salvedad de algunos convencionalismos, que son fácilmente descubribles por el espectador, la película es entretenida y en muchos aspectos es original. Vuelvo a remarcar la magnífica performance de Kathy Bates, pues es comparable a Javier Bardem en 'No country for Old Men', no sólo por transmitir perfectamente la locura y la tensión cuando están presentes en la pantalla sino también en las escenas en las que no aparecen. Incluso me parece más completo el personaje de Kathy pues se le añade el componente de amor-odio con su acosado, de forma que en cada aparición, no sabemos si 'viene de malas o de buenas'.
Misery, en conclusión, es una película en la que los dos personajes principales son superiores a la historia que se cuenta, y que por tanto deja una sensación de desaprovechamiento. El aspecto de la película es 'de tinte marrón', de telefilm de sobremesa, lo que resta sofisticación a la película y le impide alcanzar el 8 en nota media.
spoiler:
Me gustaría destacar la pelea final 'a cara de perro' entre Kathy y James, que aunque todos sabemos que va a suceder, es totalmente necesaria y pone de manifiesto un odio latente en toda la película entre los dos protagonistas que sólo al final es materialzado en esas tomas magníficas de engancharse de los ojos y de la cara. Por eso, aún siendo la típica 'pelea final', me parece que en este caso esta perfectamente justificada y transmite un odio que muy pocas de éstas secuencias finales entre 'el malo' y 'el bueno' consiguen.