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Superhombrecitos nietzscheanos
No he visto el remake de Carpenter, ni ganas después de ver esta joyita hecha con cuatro duros.
Todo el principio les recordará mucho a Shyamalan, que supongo le inspiró bastante este filme. No se dan muchas explicaciones científicas, ni falta que hace. Esto es cine no un planetario. Cuando se intentan dar muchas explicaciones es cuando hay fallos y no cuela, y es cuando los fanáticos de la verosimilitud andan atentos a pillarlos.
Luego la historia se desarrolla con cierto espíritu de socarronería hacia el superhombre de Nietzche, que en Inglaterra estuvo muy en boga. Esos niños arios, monísimos, inteligentísimos, insensibles y con poderes sobrehumanos son peligrosísimos extracinematográficamente, porque dan ganas de azotar infantes.
El final tal vez es algo convencional, pero no podía ser otro. Además como la película es breve se agradece que no se alarguen innecesariamente.
Gilbert 
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