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MUSICAL CON REGUSTO CLASICON
Eso es ni más ni menos lo que nos da Hairspray, un montón de buenos números musicales con sabor a cine setentero y con reminiscencias más que evidentes a otros clásicos del género. Sobre el resto de los factores positivos destaca el buen hacer de una actriz que nunca me ha acabado de convencer ( si exceptuamos sus logrados gimoteos en "Las amistades peligrosas"), una Pfeiffer en estado de gracia que borda un papel de mala malísima, que si bien es cierto que podía haber sido muchísimo más jugoso, está más que bien resuelto.
El resto del reparto cumple y convence, lo cual no es moco de pavo en el género musical, y hasta Travolta, que era sin duda alguna lo que más me tiraba atrás a la hora de sacar mi entrada, tiene algún que otro momento salvable de la quema, aunque es, a mi juicio, lo peor de la película, y más aún el haber utilizado a su habitual doblador, que desde luego tiene una voz para nada femenina y a base de impostarla acaba realizando el doblaje de un travesti cincuentón adicto a los culebrones sensibleros... El doblaje por una voz femenina habría convencido sin duda alguna mucho más y evitaría la sensación cartonpedresca que acaba transmitiendo su personaje.
Lo mejor: Los números musicales, todos o casi, desde un ininio apoteósico con "Good morning Baltimore" que ya hace que se te vayan los pies solitos hasta unos títulos de crédito notables y perfectamente elegidos. La Pfeiffer, guapa como nunca ( ni hace 20 años), mejor actriz que en los últimos tiempos ( aunque nos había dado un respiro de unos años que parece le han sentado bien bien bien), y cantando como lo que es, un estrellón hollywoodiense.
Lo peor: El doblaje de Travolta. Un guión flojillo, muchísimo más desarrollable de lo que está. La poca huella de Waters.
javieritos 
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