Aunque la segunda película dirigida por el tandem Corbacho/Cruz esté bien, en líneas generales, y el conjunto sea más o menos defendible, hay algunos detalles y situaciones concretas que chirrían un poco y que le hacen perder puntos: ¿era necesario, por ejemplo, vincular la actitud violenta del cabroncete y pequeño psicópata acosador con la ideología política de su padre?. O... ¿a un niño que "pierde" el móvil constantemente, se le regala otro continuamente?.
En cualquier caso, más allá de detalles problemáticos y algo tramposillos del guión, el tratamiento de un tema tan indignante como el denominado "bullying" es el adecuado y los niños protagonistas (acosado y acosador) están creíbles en sus papeles, lo cual era fundamental para que la película se sostuviera.
En cuanto al resto de los actores, me resultó algo forzado el habitualmente estupendo Lluis Homar; muy floja y desubicada Paz Padilla, como queriendo esforzarse demasiado en demostrar que puede resultar una actriz dramática, a pesar del careto de cachondeo que tiene y que es inevitable atribuirle tras verla en sus papeles televisivos. Y mejor que estos pero sin tampoco destacar mucho, la otra pareja de padres, Mínguez y De la Torre.
Y el Corbacho es un cachondo metiendo ese tema de 'Love of lesbian' :))
En la casilla spoiler algunos detalles que me sobran y/o chirrían...
spoiler:
A mí del personaje de Padilla me sobra el hecho de que tenga clarísimo que su hijo no es el acosado, a pesar de la (forzada y bastante increíble) confusión del instituto. Se puede decir que es su madre, y que conoce a su hijo, por tanto, pero el chaval se comporta muy correctamente en casa, en el ámbito familiar, y por tanto al espectador no le cuadra que ella tenga tantos recelos. Está muy metido con calzador, creo. Ok, de acuerdo, que ella ha visto el vídeo que le han enviado al móvil los "colegones" (¡angelitos!), y se puede justificar que ello desate la sospecha. Pero incluso así me resultó algo demasiado buscado por el guión.
En cuanto al final, está clara la tesis de la película, que las víctimas de la violencia son vulnerables a ejercerla después, pero no me cuadra tampoco mucho esa actitud en "el zanahoria", con la cara de bueno que tiene, jaja, así que aunque no me parezca mal del todo esa conclusión, me parece igualmente algo rebuscada y a la que le falta un mayor desarrollo argumental para que nos resulte lógica; ¿justo después de librarse él de eso, sin transición alguna, se va poner a hacerlo él?.
Y si él era la víctima quizá por pelirrojo (???), su víctima es el gordo de la clase; otra cosa algo tópica, aunque parece que se da eso: el acoso al diferente. Les ha faltado el niño "mariquita".