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Traducción maquinal
Viendo esta película recordé esa escena de El hombre que nunca estuvo allí, en la cual el personaje de Billy Bob Throton lleva a Scarlett Johansson para que la audicione un prestigioso profesor francés de piano. Después de oirla tocar, el profesor de marras le dice a Billy Bob Throton que Birdy sería una estupenda mecanógrafa, porque si en el pentagrama veía un si, ella toca un si y si veía un do, ella toca el do, que no tenía ningún tipo creatividad artística, tocaba mecánicamente. Esa escena para mí explica perfectamente lo que ocurre con esta película, que lo único que ha hecho es traducir maquinalmente, lo escrito en la novela, le ha puesto imágenes a las palabras de Bukowski y ya está. No se ha intentado aportar nada más, darle otra vuelta de tuerca o añadirle salero al asunto. Coge el libro, quita un par de anécdotas y lo que muestra es una fría traducción página por página de la novela. Por lo tanto, si el libro no te entusiasmó, como es mi caso, probablemente tampoco lo haga la película. No se le puede reprochar que haya intentado embellecer o rebajar el realismo sucio para hacer que la película resultara más accesible, pero se hecha en falta un algo que acabe de llenar o por lo menos que aporte algo más. Digamos que se queda en correcta adapatación. Y no digo que sea únicamente culpa del director, yo señalaría que la novela en la que se basa tampoco es ninguna maravilla, refleja muy bien el mundo Bukowski, pero ese tío tiene libros con más chicha como ahora La máquina de follar o Cartero. Quizá en manos de alguien con más imaginación hubiese resultado algo mucho más sustancioso y hubiese conseguido algo mejor que esto, que es un film del montón, de los que se acaban olvidando sin mayor dificultad que el transcurso de un poco de tiempo.
Teniendo en cuenta eso, vemos a ese Chinaski que nos hemos imaginado: borrachuzo, lacónico, indiferente a todo, así como el ambiente en el que se movía. Dillon lo interpreta estupendamente (la verdad es que el personaje le va al pelo), no exagera las borracheras, ni los gestos ni nada, aunque no sea un trabajo muy vistoso, me parece que ejerce con muy buen oficio. También Lily Taylor hace un buen trabajo haciendo de mujerzuela vulgar, quien la seleccionó para el cast lo clavó.
Lo dicho, no es mala adaptación, de hecho la película la veo bastante sólida, pero resulta muy plana. Si deciden llevar alguna otra la obra de Bukowski al cine, para que nazca algo verdaderamente jugoso será imprescindible que se enargue alguien con más personalidad que el señor Bent Hamer y sepa ver más allá de lo escrito en las páginas.
Villano 
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