Con "El gran dictador" Chaplin consiguió meterle un gol por toda la escuadra al fascismo, especialmente a Hitler (o Hinkel, como lo parodia él). Ése es el mérito por el que ha quedado como un título de culto. Por lo demás, me pareció algo sobrevalorada. Sí, tiene buenos momentos, sobre todo al principio o en escenas aisladas como la de las excentricidades de Hinkel, los puddings, la llegada de Napoloni (alter ego de Mussolini) a Tomania y alguna otra más. Pero, bajo mi punto de vista, su humor está muy anticuado para lo que vemos actualmente (pese a que pueden reconocerse fuentes de las que han "bebido" muchos cómicos posteriores)
No obstante, nadie puede negar la genialidad de Chaplin al hacer de un drama una comedia y de la comedia, un drama (los ghettos, la persecución a los judíos y los campos de concentración).
Lo mejor: El barbero judío, con la personalidad y la gracia de Charlot
Lo peor: La mofa hasta la extenuación sobre la sonoridad de la lengua alemana.
Además, el final de "El gran dictador" está traído por los pelos (ver spoiler)
spoiler:
¿Cómo el barbero puede hacer un discurso tan intelectual y esperanzador, si apenas se atrevía a hablar en público? A menos que Schultz lo preparara para ello - cosa que no se advierte en la película.
Hubiera sido más creíble una especie de "Espérame en el cielo", de Antonio Mercero (entrenar al barbero para suplir a Hinkel y evitar la guerra)