Que hubo un buen presupuesto se nota, tanto en los efectos como en la ambientación. Pero todo el resto es de una maldad diabólica. Desde los diálogos autistas hasta las escenas de un patetismo asombroso, pasando por la ausencia de guión y las interpretaciones de verguenza ajena. El alien es un insecto con problemas de tiroides (nada que ver con el de Giger), y el depredador un cruce entre Robocop, Jason, y la Bruja Avería (incluso lleva las rastas), que solo dejan de darse ostias entre ellos para ir masacrando humanos uno a uno. Originalísimo.
A destacar, como muestra del despropósito general, que todo suceda en el Polo y no se congelen bigotes ni nadie suelte vapor al hablar (ni al correr, ni al luchar).
Recomendable como comedia, porque risas provoca aunque no estaba concebida para tan loable fin.
spoiler:
Las hay a cientos, pero como escena especialmente vergonzosa elegiría la del depredador paternal y buenazo (tras cargarse con una crueldad extrema a todo el que se menee), armando caballero andante a la prota.