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Pesadilla en Elm Street
Palindromos podría ser perfectamente esa molesta pesadilla que sufriera durante toda una noche cualquier jovencita con cuarenta de fiebre. Se hace extraña, pesada, agobiante, confusa... Aviva, la protagonista del descalabro, es una chica pelirroja, delgada, de piel muy blanca. Cuando parpadeas ya es rellenita, de pelo castaño y algo más guapita si me apuras. Y de buenas a primera se transforma en una impresionante mole en tono ébano, la cual se divierte cantando en una banda pop liderada por una chica sin brazos. No pretendo ser cruel, ni mucho menos; pero no me negarán que cuando uno revienta el termómetro de la fiebre en madrugada, lo que aquí se narra es prototipo de lo que se sueña.
Supuestamente, según he leído, Solondz jugó con esta extraña idea de usar distintas niñas para el mismo personaje, para marcar con fuerza los distintos estados de ánimo de nuestra metamorfósica joven amiga. Cosa que yo no aprecié por encontrarme en horas muy poco recomendables para darle a la cabeza. Pero sí... ahora que analizo lo que fue el transcurso de la película es completamente cierto. Aun así no me gustó la fórmula. Tampoco la manera de narrar del director; pero pienso darle más oportunidades. Me da a mi que este Solondz puede hacer grandes cosas... aunque Palindromos no será una de ellas.
JuanCádiz 
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