|
¿De qué lado estará nuestro hijo?
Western brillante, rodado en parajes naturales de Orgón, que aportan escenarios de gran espectacularidad y notable belleza visual. El director, André de Toth, hábil y experimentado, construye una obra de gran dinamismo, de notable emoción y de una fuerza dramática poco común. Las escenas de las cargas de los indios contra el fuerte, de la marcha de la caravana de colonos, del regreso precipitado de la misma hacia el fuerte, de la aproximación entre indios y colonos con deseos de comprar y vender y otras proporcionan al director la ocasión de construir secuencias vibrantes, de gran realismo, de excelente concepción y de una realización impecable. Rodada en cinemascope, el director aprovecha las oportunidades del mismo para resaltar la grandiosidad de algunas escenas. En este sentido citaremos dos: aquélla en la que la lona de uno de los carros de colonos ocupa por unos instantes toda la superfície de la pantalla cuando huyen hacia el fuerte o aquélla en la que la mitad superior del cuerpo de Johnny Hawks (Kirk Douglas), apoyado sobre una rodilla y en posición casi horizontal, ocupa dos terceras partes de la pantalla. La fotografía se aventura a presentar combinaciones de colores muy vistosas y poco habituales. La música de la banda sonora ensaya composiciones de viento y percusión que corresponden a armonías propias del XX y aportan a la obra un aire fresco de modernidad y contemporaneidad poco habitual.
Miquel 
|