Un hombre le cuenta a otro lo que pasó... Comienza un flash-back apoyado en imágenes por el polvo que desprende una vieja carroza al pasar una mano sobre sus letras. Es mi película favorita. Es una gran historia de amor. Es el testamento de John Ford. Es el mejor western de la historia. Poder hablar de ella es un privilegio. Verla por primera vez es una suerte. Disfrutarla por enésima vez es casi una obligación....Melancólica y amarga, supone una elegía hacia el viejo hombre del oeste, hacia los antiguos y románticos tiempos en que el bien y el mal se manifestaban en individuos concretos, que no conocían otra ley que la de la pistola. Asimismo, es una reflexión sobre la necesidad de las leyes como un medio para proteger al débil del fuerte (mientras exista esta separación entre las personas), pero no duda en señalar la mezquindad del mundo teóricamente civilizado, que ha perdido el valor de la lealtad y el sacrificio, y que en su edificación ha enterrado a miles de hombres, en tristes y olvidados cementerios, sin ningún revólver ceñido a su cinturón.
El hombre que mató a Liberty Valance es una obra de arte porque encarna y actualiza lo “eterno en el hombre”, y rememora el pasado como algo que no constriñe la libertad sino que la provoca a actuar.
spoiler:
Maravilloso final donde James Stewart/Ranse Stoddard, certifica lo que siempre se había negado a si mismo, que su mujer estaba enamorada del hombre que mató a Liberty Valance.