Vicente Aranda utiliza un hecho real para realizar en mi opinión uno de sus mejores trabajos.
Jorge Sanz interpreta a un chico que acaba de terminar el servicio militar, y decide instalarse en la capital para casarse con su novia Maribel Verdú que trabaja de criada en la casa de unos señores, pero el chico conoce a Victoria Abril una viuda que le alquila una habitación en su casa y con la que mantiene una relación, esto supondrá un problema para el joven que no sabrá con cual de las dos mujeres quedarse.
El reparto es sencacional, un trio muy acertado, el duelo entre Verdú y Abril es estremecedor (a pesar de que las alabanzas sólo se las llevó la Abril) y Jorge Sanz está en el que sin duda es su mejor papel (de hecho es la única vez que estuvo nominado al Goya al mejor actor, que no recuerdo bien quien se llevó).
La ambientación, el vestuario etcétera, también están mucho más que aceptables.
spoiler:
De entre los mucho momentos brillantes que tiene la película me quedo con la escena en la plaza en León, cuando la pareja de novios (Verdú y Sanz) están sentados en el banco bajo una nevada de órdago y ella frustrada al verse utilizada por su novio le pide a este que la mate con la navaja de afeitar, esos pies que expresan todo y la nieve manchada de sangre; es una escena que me pone los pelos de punta.