|
Las matemáticas siempre fueron mortales
Muy original en su planteamiento, Cube sorprende, hipnotiza, perturba y acaba dejándote una sensación de lo más agradable.
La idea de meter a seis personas inocentes en una máquina de matar matemática me ha parecido de lo más atractiva. Es divertido ir viendo como los personajes, poco a poco, van descubriendo las lindezas que la mente pensante les ha preparado. Y si es a través de detalles matemáticos, más interesante; y sin olvidarnos que, mientras tanto, se están tirando los trastos a la cabeza.
Gran detalle el de la película de omitir todo lo referente a quién, por qué, cómo... hubiese sido información totalmente insignificante que cargaría la película de datos que no interesarían nada. Alabo el hecho de que se haya centrado únicamente en la supervivencia de los protagonistas y sus relaciones.
Sin embargo, por echar en contra, los personajes son de un tópico aplastante (zona Spoiler). Aparte, cada día aguanto menos los detalles morales en películas que no han de hablar, necesariamente, de eso. Es como si tuviese que haber algún tipo de moralina barata para que la película sirva de algo. Realmente las elucubraciones sobre el gobierno, los ricos y demás sobraban, considero.
Sin embargo me parecieron perfectas las actitudes de cada uno, la tensión creada por la convivencia en un medio tan hostil y los hechos que iban ocurriendo.
Sin duda una película de los más original y recomendable de ver, que da una vuelta de tuerca al planteamiento típico.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: El violento que acaba hinchando las pelotas (y que aparece al final, claro); el cansado de la vida y callado que sabe más de lo que aparenta; la paranóica que toca las pelotillas más de la cuenta; la cerebrito (que no falten las gafitas redondas) que resuelve todos los embrollos y, por supuesto, el que no pinta nada y que al final les salva la papeleta, en este caso en el cuerpo de un retrasado.
Boquepa 
|