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Una “Sliver” de bajo presupuesto
Es un thriller interesante que nos muestra una historia que bien podría ser verídica.
La cinta demuestra en forma efectiva cómo la tecnología puede ser utilizada con fines retorcidos.
En este caso vemos a un joven trastornado que se obsesiona con espiar a bellas muchachas. Tal es así que se obsesiona con una de tal forma que le instala cámaras fijas y micrófonos por todo el departamento para seguirla de cerca y conocerla íntimamente.
Así, mediante un avanzado sistema con varias cámaras ocultas podrá estar “conectado” con su víctima al mejor estilo Big Brother.
Estamos por ende frente a una película bien realista sobre invasión de la privacidad de manera alevosa, donde el acechador se obsesiona con su víctima de una manera enfermiza y no sólo buscando una simple delectación voyeurista.
De esta manera tenemos un filme atrapante en sus variantes, sugerente y excitante en algunos pasajes, con una estética bien natural y espontánea propia de las imágenes captadas por cámaras ocultas, y con un guión que no resulta para nada edulcorado.
A no esperar una cinta con giros sorpresas ya que el argumento se presenta claro y sin ocultamientos de entrada nomás.
Es un filme interesante a pesar de no tener sorpresas en el desarrollo. Y lo es sobre todo porque es una cinta realista que bien puede ocurrir, y ése es el miedo más efectivo, el que es factible de suceder en la vida diaria, y no los sustillos fáciles que surgen del terror fantástico.
Pd: puede que haya algunos detalles que no sean del todo creíbles, pero son mínimos.
Palabras claves: cámara oculta, voyeur, trastornos psicológicos, amor obsesivo, invasión a la privacidad
Betomovies 
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