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Los testículos geométricos de Haneke
A) El remake es, salvo casos extraños, como el testículo derecho de los varones: más pequeño, más arrugado, con menos eficacia y menor potencia. En cambio, el izquierdo luce esplendoroso y colgante su diámetro. Si hubiera una figura geométrica que los describiese, ésta sería el elipsoide. En la comparativa, estos dos serían concéntricos, es decir, tendrían el mismo centro, y evidentemente, el mayor reluciría sus ejes y focos con mayor naturalidad; presumiendo así, de tamaño y trazo. El pequeño miraría con asombro las magnitudes.
Pues en "Funny Games", los testículos de Haneke se alejaron, uno se fue a Austria (el izquierdo), y el otro viajaría, años después, sin frenos a Estados Unidos. Si los ven por separados dirán: "Oh, si son iguales", pero todos sabemos que no es así.
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B) Sobre el remake.
El nuevo diseño sólo debe conservar moldes. Que una estructura coincida no significa que deba ser reconocible a primera vista. Mientras que el petrificado contorno mira el desarrollo de la creación, el conjunto debe progresar y nunca sujetarse a la obra original.
Hace años, Gus Van Sant dirigió "Psicosis", y no hizo un remake, simplemente coloreó la película de Hitchcock. No hizo un nuevo retrato, sólo pasó un rotulador por los bordes. Un caradura.
"Psicosis (1998)" no tenía, ni tiene virtudes; las virtudes están en la obra anterior.
Y ahora, Haneke se plagia a sí mismo. En fin...
¿Qué valores se pueden aportar al cine si uno dirige una duplicación?
¿De qué sirve la fotocopia perfecta si no se encuentra el mérito por ninguna parte?
Una pena la última película de este hombre. Es lo que tiene el dinero, $atura y $ella al intelecto.
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(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: ...
C) La violencia irónica, macabro juego. Relaciono "Funny Games" con el niño grande que quita la piruleta al chico, se ríe, se burla, presume y si fuera necesario utilizaría su fuerza para impedir que lo recupere. En este caso, Haneke es el que sujeta la piñata en lo alto.
La cámara inamovible, espeluznante y espeluznada involucra al espectador; sigue alimentando el juego. El diálogo agresivo como herramienta de intimidación. La utilización de planos innecesarios que incitan a la creencia de una escapatoria. En este sentido, en el de las 'pistas falsas', me recuerda al cuento feroz de Hansel y Gretel.
PD. Y es que Haneke -con su mando a distancia- sabe que nos ha dejado atrapados en aquel salón.
(Obviamente, estos últimos comentarios están referidos a la película de 1997, de la 'otra' ni hablo)
Dromedario 
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