spoiler:
Sigo sin poder responder ¿cuánto vale una vida? Aunque los judíos sí pueden (un mundo entero).
Una de las escenas más emotivas es cuando pronuncian un nombre, porque otro queda sin pronunciar. A mí esto me revuelve el alma.
Gran alegato contra el utilitarismo. La historia de un país tiene siempre más valor que un pulidor de metales.
En resumen, un canto de esperanza.