El planteamiento es sobrecogedor, aunque, eso sí, roza lo inverosímil. Y me da igual que esté basado en hechos reales, pues las situaciones planteadas por todo guión siempre serán más ficticias que otra cosa.
La primera parte es muy pesada, aunque tiene sus momentos. Luego, cuando Akira tiene que ocuparse de todo, se pone interesante. Y, hacia el final, vuelve a empeorar.
La sensación final es la de haber visto una muy buena idea estropeada por una duración excesiva y por un guión que peca de sensacionalista (ya en críticas anteriores se apuntó algo sobre el aspecto de documental, y éste género suele pecar de eso últimamente).
Creo que desde el montaje podría haberse mejorado todo, eliminando o acortando algunas escenas.
Explico en el spoiler lo que me ha parecido mejor y peor.
spoiler:
Lo mejor: cuando los críos salen de las maletas por primera vez; cuando Akira llama por teléfono a la madre, momento en el que te queda claro que no piensa volver por ahí; cuando la nueva amiga se ofrece para conseguirles dinero prostituyéndose, actividad a la que parece dedicarse habitualmente, presumiblemente para costearse el teléfono móvil y demás caprichos de niña pija; cuando Akira hace nuevos amigos y más adelante le rehuyen; etc.
Lo peor: es poco creíble que los vecinos, algunos de los cuales saben de la situación de los chicos, no llamen a los servicios sociales o tomen cualquier otra determinación para ayudarles; la efectista muerte de la hermana pequeña, y la frialdad con la que se la toman los demás; las escenas que reflejan la cotidianeidad se podrían haber acortado muchísimo; lo del béisbol podría haberse mezclado con lo de los amigos que se echa Akira para acortar metraje; etc.
Son pequeños detalles que diferencian una gran película de otra con fallos.