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Oscura y gamberra visión del proceso destructivo de la pareja (7.8)
Tenía que ser Polanski. No podía ser otro quien mezclara esa oscurísima historia con esas gamberradas tan elocuentes (la tostadora, la leche, las eróticas descripciones de los juegos sexuales, los bailes...).
El cuadrángulo amoroso es inmejorable. Sólo podría proponer un objeto del deseo que me pusiera más cachondo que esta Emmanuelle Seigner, y ese sería la Emmanuelle Seigner de caderas más jóvenes que se contoneaba en "Frenético", también de Polanski (¡qué morbo tendría que darle dirigir así a su propia mujer!). En la elección de esa muñeca de porcelana llamada Kristin Scott Thomas también parecieron leerme el pensamiento. Peter Coyote compone un siniestro como Dios manda, y ya sabemos todos que Hugh Grant ha nacido para interpretar a este tipo de pringados integrales.
Para lo larga que es la película, se ve muy bien. La alternancia entre historias es magistral, y hay jugadas muy astutas para mantener siempre el interés: casi hasta el final estás esperando que cuente cómo le dejó inválido –la explicación es tan "inesperada" como impactante–; a lo largo de la historia los personajes evolucionan hasta llegar a adquirir matices opuestos a los que tenían al principio; etc.
jastarloa 
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