En un intento de hacer una comedia romántica, mi admirado Billy no logra ni lo primero ni lo segundo, a no ser, claro está, que nunca hayas visto una película -en ese caso igual sonries-, y que por romántico entiendas un calentón.
Buena para ver la tarde del domingo después de una paella y en sustitución de la película donde se masca la tragedia por culpa un alud de nieve.
Algo lenta, bastante machista.
spoiler:
Si al final ella se hubiera quedado en el andén podría haber tenido un final feliz.