Esta podría ser la primera pregunta que se te viene a la cabeza cuando ves esta película, que no se sostiene por ningún lado. La vi por primera vez cuando tenía 16 años y creía recordar que me gustó bastante, por eso me ha sorprendido desagradablemente al segundo visionado. Pretenciosa en sus disertaciones sobre lo que supuestamente es el amor, que se queda a medio camino entre el topicazo más risible y el manual del buen polvo. Una sandez de historia, por la que Marlon Brando pasea su descomunal presencia (más que nada por su tamaño corporal), sin que se le acabe de ver mínimamente creíble.
spoiler:
La escena en la que la monja, madre de don Juan, aparece en la consulta del psiquiatra es de lo más surrealista que he visto en años. Las cosas que dice, como que sus votos religiosos no le permiten hablar de su pasado (¿¿¿cómooo???), me hicieron mil veces más gracia que las escenas de supuesta comedia, como el consabido recurso de vestir al machote de mujer o esconderse del marido cornudo.