"El general que se convirtió en esclavo, el esclavo que se convirtió en gladiador, el gladiador que desafió a un imperio". En su día me encantó. 7 años después me sigue pareciendo un auténtico espectáculo. Escenas de indiscutible poder visual se combinan una y otra vez con el vals del compositor Hans Zimmer, dando como resultado secuencias vibrantes que aceleran el corazón de forma inevitable. Ridley Scott recupera su buen cine (Alien, Blade Runner). Rusell Crowe y Joaquin Phoenix bordan sus papeles. Una lección de cine de acción. Un guión algo más cuidado la habría catapultado a obra maestra sin dudarlo. 5 Óscar de la Academia son suficientes.
spoiler:
Ocurre desde los primeros minutos, con la batalla en los bosques de Germania. Alcanza su apogeo en el primer combate del Coliseo, cuando ganan los cartagineses. Máximo cabalga hacia la inesperada victoria alentado por los latidos de una banda sonora que incluso me ayudó a estudiar el exámen MIR, y se ha grabado en mi cabeza como un grito de rabia y libertad. El emperador no puede ocultar su envidia y quiere conocer al hispano. Entonces toda la rabia contenida del espectador se deshace en una memorable escena de confesión enfurecida.