La película de entrada no pinta bien, lo que se ve confirmado tras su visionado. Parece ser que la guionista Diablo Cody (ganadora del oscar al mejor guión original por “Juno”) aquí no está a la altura, sugiriéndose que probablemente lo ocurrido con la magnífica película de Jason Reitman fue flor de un día.
Historia que no despierta el mínimo interés en ningún momento, cayendo en lo pueril y absurdo y diálogos y situaciones que sobrepasan los límites de la estupidez.
Megan Fox es lamentable y la única que está a la altura es Amanda Seyfried, que hace un trabajo relativamente digno.
spoiler:
La escena lésbica entre las protagonistas está metida con calzador, no viniendo a cuenta en el contexto de la trama, obedeciendo exclusivamente a un morbo tan estúpido como gratuito.