Hermosísima historia (de una sencillez extrema) en la que un niño mimado, repelente y al que uno desearía poder soltar un par de soplamocos durante casí toda la película, va a pasar unos días con su abuela (a la que no conoce), una mujer humilde y buena (como demuestra el hecho de que no coja a su nieto y lo tire al pozo), que no duda en poner siempre la otra mejilla ante las ofensas del criajo, ni en hacer gala de una infinita paciencia y generosidad.
La fotografía magnífica y la banda sonora de puro ensueño, enmarcan unas escenas en las que predomina la ausencia de diálogos (la buena señora es muda) y potencian un lenguaje visual que impacta en la zona más sensible del corazón.
Muy recomendable, tanto por su descomunal belleza formal como por la serenidad y la bondad sin límites que destila el personaje de la abuela, interpretado de una manera tan creíble como magistral.
spoiler:
Para mí, la escena mas conmovedora es cuando la abuela llega caminando (se supone que porque no había dinero suficiente para dos billetes de autobús) y el repelente niñato, que incluso se ha negado a llevarle la bolsa, le increpa su tardanza. Y ella, en lugar de trincarle los huevecillos y retorcérselos, se calla que le ha comprado las puñeteras pilas con el último dinero que le quedaba, y continúa el camino a casa con una majestuosa dignidad.