Dicen, que el "azar" condiciona la vida, y esto parece ocurrirle a los personajes de esta película, que se funden en una interconexión de desgracias varias, todos ellos con grandes carencias afectivas, traumas y un gran vacio existencial. Unidos por una esperanza, ya que al igual que nosotros necesitan y esperan que algo o alguien les salve de su dolor, les reconcilie con la vida. Pero esto no resulta tarea fácil en una sociedad llena de prejuicios, tabúes y convencionalismos. En ocasiones es ya, demasiado tarde para regresar, no podemos quedarnos parados y esperar que lluevan ranas.
spoiler:
La sonrisa final de claudia, en un primer plano cerrado, deja ver un hilo de optimismo, pero no podemos olvidar que no es una mera casualidad, estas cosas pasan todo el tiempo.
Destacar la banda sonora de Aimme, Mann perfecta.