|
La vida a golpetazos.
El muy comúnmente estridente y discutible, sobrevalorado Alan Parker, adaptó con gran solidez, sentido del equilibrio y sobriedad, la desgarradora y dramática novela autobiográfica, de gran éxito, de Frank McCourt, en la que éste narra su terrible infancia y adolescencia, desde el regreso a sus orígenes irlandeses hasta su descubrimiento de la vida gracias a golpetazos tales como la muerte prematura de sus hermanos, las inútiles borracheras de un padre incapaz de conservar un nimio trabajo, el autoabandono de una madre escarchada y cuya única misión en este mundo, para mayor gloria del cristianismo, parece ser traer hijos a un mundo lleno de miseria, podredumbre, hacinamiento, hambre, humedad, muerte, penurias y escalofríos...Vaya panorama.
Es una película muy narrativa, con la presencia de la religión como fuente determinista en muchas ocasiones de los hechos, con una atmósfera creada brillantemente, así como una dirección artística y una captación del entorno mísero de los primeros años del siglo XX muy veraz y contundente. Hay hasta tramos de hermosura prosaica entre tanta tragedia y tanto drama, extraídos de los paisajes de la verde y frondosa Irlanda, de hacer dos horas de cine verídico, sin aspavientos, que entra por los sentidos con naturalidad.
kafka 
|