Ben Willis, estudiante de bellas artes, padece de insomnio debido a un reciente desengaño amoroso. Por eso decide trabajar por las noches, donde descubrirá la belleza en todo lo que nos rodea y nunca vemos porque no nos paramos a mirar. Y querrá inmortalizar el momento...
Grata sorpresa esta oda a la belleza que nos presenta el poco conocido Sean Ellis y que llega de puntillas a nuestro país. Hacía tiempo que no se veía esta comunión en un guión, trenzando drama y comedia de una manera tan exquisita, acompañada además de un montaje y fotografía que convierten casi en obra de arte cada uno de sus planos.
Personalmente, le tengo manía al abuso de las voces en off y de los "trucos de magia" a la carta e indiscriminados. Pero hasta en eso me ha convencido esta película. Más que recomendable no sólo por lo que cuenta, que también, sino por la deliciosa manera en que lo hace.
spoiler:
Parece que la película se le va a ir de las manos al bueno de Ellis cuando en la tienda el protagonista descubre a otra persona que también puede parar el tiempo. Afortunadamente sabe reconducirlo...