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Buen dúo, Polanski y Ford
Uno de los aciertos en la carrera actoral de Harrison Ford, es haber sabido escoger muy bien sus papeles después de participar en Star Wars e Indiana Jones. En esta ocasión interpreta a un desesperado marido (reconocido doctor norteamericano) en busca de su esposa (también norteamericana) que no ha dejado rastro, más que un teléfono en un paquete de cerillos.
La dirección muy buena de Roman Polanski.
Esta filmada en Paris en una ambientación 100% europea y la imposibilidad de comunicación de nuestro protagonista (ya que no habla ni pizca de francés), hace que el ritmo de desesperación sea una parte extra del atractivo del film.
Harrison Ford sube, baja, se entrevista con diferentes personajes, baila, se desnuda, etc., en fin se encamina en un enjambre de situaciones que lo llevan a un submundo en el cual no esta familiarizado, y lo que era un simple viaje de placer y de conferencias medicas se transforma en una historia de intriga y suspenso.
Impredecible y trepidante, el papel le queda pintado al Sr. Ford y mención especial a la enigmática Emmanuelle Seigner.
Buena.
boogyeman 
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