Nolan y su película compitieron en la cartelera, casualidades de la vida, con 'El Ilusionista'. Vence 'El truco final', sí, pero de la misma forma que un timo no te sabe tan mal como una estafa. El caso, sin embargo, es que el robo al espectador se ha producido.
La obra se sostiene por el juego de rivalidades y la estructura de un guión arriesgada y diferente. Sin embargo, volvemos a sentir una paradoja intolerable: cómo los magos pretenden abusar de nosotros... y, aún así, les intuimos el truco desde la última fila. Mala señal, como también la inclusión del recurso de ciencia ficción, única solución aquí para sostener la trama. Dos pecados graves para un guión que nació con ansias de nota.
Lo mejor, los imborrables y elegantes impactos visuales con que Nolan adereza un conjunto sin culminar. Y también la hipnótica presencia de Bowie, que dibuja un Tesla excitante con muy poco esfuerzo.
spoiler:
Por lo que refiere a la clave de todo, el personaje de Fallon, hay que decir, con todo pesar, que Nolan está "Fallón, Fallón". Sólo falta que aparezcan unos subtítulos y un personajillo a la derecha de la pantalla soplándonos el tema.
Una lástima.