De nuevo Hoffman salva una propuesta simple con una gran actuación, encarnando a un padre soltero que aprende a lidiar con la crianza de su pequeño hijo, y conmueve por su ternura y fuerza de voluntad. Vale la pena verla, y analizarla: la envergadura legal y sociológica de su argumento es enorme.
spoiler:
El film aborda uno de los conflictos más frecuentes de nuestra sociedad, en la que el individualismo y la pseudo-liberación llevan a abandonar hasta a los hijos (el progenitor que "se cansa" y "se va"), y también pone en tela de juicio algo que la sociedad, erróneamente, asume: que el varón no tiene capacidad para asumir la custodia de su(s) hijo(s): esa postura, machista/hembrista, tan difundida, es errónea: con ternura y dedicación, un hombre puede asumir el rol de padre-madre tan bien como una mujer.