Buenísima película del maestro Billy Wilder, lástima que ya no haya películas como las que este genio hacía. Perdición es cine en estado puro, un film de cine negro perfecto de principio a fin en el que el director utiliza el flasback y el recurso de la voz en off creando una atmósfera apasionante, llena de intriga y suspense.
En cuanto a los actores, destaca el soberbio Edward G. Robinson como Keyes, ese hombre al que no se le escapa nada, un hombre que huele las situaciones como nadie gracias a su soberbia intuición. Es un personaje perfectamente perfilado y muy interesante, quizás el que más. La femme fatal Barbara Stanwyck refleja perfectamente la actitud de su personaje, la oscuridad y las malas artes que esconde esa mujer, una mujer que lleva al protagonista hasta el final de la línea que no es otra cosa que la perdición. En cuanto al protagonista, Fred MacMurray hace una buena actuación pero no es el que más destaca.
Perdición es una película realmente buena, es magistral en todos los aspectos. Tiene un guión perfectamente construido, una atmósfera oscura, vibrante, intensa, llena de intriga y suspense que te mantiene alerta hasta el final del film, un final soberbio con unos diálogos antológicos. La última escena con esos diálogos es asombrosa. También destacan la fotografía y la música. Es una película tremendamente entretenida, que desde la primera imagen hasta la última te absorbe y te mantiene espectante hasta ver el futuro de los protagonistas. La historia está perfectamente relatada y nos demuestra que un crimen nunca es perfecto y que la verdad siempre le gana la partida a la mentira.
El desarrollo de la película es genial, con un ritmo perfecto en el que a través de la voz en off y el uso del flasback, el protagonista nos va contando todo lo que pasó desde que conoció a la mujer fatal hasta el final, hasta el momento actual en el que se encuentra el personaje. Me ha encantado esta película, una película con la que indudablemente se disfruta, es muy buena, para no perdérsela, cine en estado puro, cine con mayúsculas.
spoiler:
El final es increible gracias a los geniales diálogos entre Walter y Keyes:
- Walter: Sabes por qué no pudiste adivinarlo esta vez, yo te lo diré, porque tenías demasiado cerca a la persona que buscabas, al otro lado de tu mesa.
- Keyes: Más cerca aún Walter.
- Walter: Yo también te quiero.
Keyes con esas palabras nos dice que consideraba a Walter como algo más que un compañero de trabajo, como un gran amigo al que quería. Es soberbio este diálogo, me encanta.
A continuación, suena una música apropiada, increible que acompaña a la imagen con la que finalmente acaba la película. Keyes le enciende a Walter un cigarrillo. Soberbio, no se puede decir otra cosa de ese final con esa escena, impresionante.