M. Night Shyamalan deslumbró con la notable "El sexto sentido" y desde entonces ha construido un fascinante universo cinematográfico propio donde combina realidad, fantasía y misterio. Pese a que tenido algunos tropiezos, su talento es innegable y como ejemplo tenemos "The Village", la cual, con una dirección magistral, es hasta ahora su obra maestra y la consumación de sus capacidades artísticas.
Es una soberbia y hermosa obra de arte impregnada de misterio, suspenso, con una trama impredecible, llena de profundos simbolismos, metáforas y mensajes poderosos.
Actuaciones soberbias encabezadas por Bryce Dallas Howard en un debut impresionante.
Algo por lo que sorprende es por su belleza, la cual es tan pura que hipnotiza.
Dos pequeñas juegan con el agua mientras lavan los trastes, corderos que son arreados, mujeres que corren presurosas a ocultar el color prohibido, un bosque tan lúgubre como bello, dos manos unidas. De principio a fin sus imágenes son tan hermosas, poéticas y sublimes que dan la impresión de que la fotografía la dirigió algún famoso paisajista romántico y acompañadas de una de las bandas sonoras más bellas y celestiales que haya escuchado. Sin duda, la partitura de James Newton Howard fue la que debió haber ganado el Oscar.
Es una pena que una obra maestra de estas dimensiones este tan infravalorada, pero me he dado cuenta de que ese suele ser el destino de las películas que hacen pensar demasiado.
Esta película no es de terror, es un análisis del miedo y la sociedad. Nos aporta una nueva visión de la vida y nos ayuda a comprender las realidades del mundo.
Para verla no hay que tener una idea predefinida de lo que será ni ir predispuesto a ver una basura, simplemente hay que dejarse llevar y estar abierto a todo.
Si haces no haces esto muy probablemente te toparás con un fraude, lo que no esperabas que fuera, de lo contrario, te encontrarás con una de las obras maestras más bellas, inteligentes e infravaloradas de la historia del cine.
spoiler:
Al final nos damos cuenta de que se trata de una utopía, seres humanos que han decidido vivir alejados de la perversidad del mundo exterior, representada por los monstruos. Nos muestra que esos seres horribles que habitan nuestras pesadillas somos nosotros mismos, ya que el hombre es capaz de crear las cosas más bellas, pero también de cometer los actos más aberrantes.
También nos enseña que la sociedad nos engendra miedos en la cabeza para su propio beneficio.
Bellísimas las escenas en el bosque, parecen un sueño. Cuando Ivy se adentra en ese tétrico espacio guiada únicamente por su instinto y por los ojos de su alma, está enfrentada a todos sus miedos: la muerte de su amado, el no llegar a su destino y el toparse con alguna de las criaturas, aún cuando ya le dijeron que todo es una farsa. Esto último quiere decir que aveces nos lavan tanto el cerebro que no es difícil aceptar la realidad de las cosas.
La vemos enfrentarse a la "criatura" y vencerla. Esto nos muestra que muchas veces nos atormentamos por cosas que no existen, miedos que alimentamos al tenerlos y al creer en ellos, pero que en realidad sólo están en nuestra cabeza.
Que la protagonista sea ciega pienso que no es por cualquier cosa, tiene muchas interpretaciones. Representa a la gente que ha quedado ciega por las mentiras, lo que les impide ver la verdad. También significa que para alcanzar nuestras metas no es necesario gozar de grandes facultades, sino luchar con todo el corazón.
Desde el principio, el que alguien tenga pensamientos independientes, sea libre y quiera descubrir verdades, es algo que no ha sido bien visto, ya que la sociedad más bien quiere mantenernos ignorantes, sometidos y viviendo en épocas primitivas de los que hoy únicamente debería haber fósiles.
Ivy se mantiene firme en su objetivo, es valiente y pese a todo logra atravesar el bosque, el cual representa el mundo de los miedos y del gran compañero de este, la ignorancia. Hermosa metáfora que muestra que con la verdad y la luz uno puede lograr lo que quiera.
Lejos de ser como nuestra sociedad que manipula a los demás para sus propios beneficios y haciéndolos infelices en el proceso, los aldeanos lo hacen para evitar que sean dañados y vemos que viven tranquilos y felices. Ellos también montan una farsa porque han aprendido que inculcar miedos en la mente funciona mejor que cualquier arma mortal si de amenazar y asustar se trata.
Los miedos que a veces tenemos y con los que la sociedad enajena a la gente no son cosas reales ni palpables, son cosas que no se pueden ver ni comprobar. En cambio, los aldeanos le temen a lo que realmente hay que temer: al hombre y a su perversidad.
Y por último, y el segundo mensaje más importante después de no tener miedo es que sólo una colectividad que se rija por el respeto a la vida humana, la tolerancia y la libertad puede sacar al mundo del cruel abismo en que la maldad lo conduce.