|
En el imperio ya no sale el sol.
Primera película que veo de Sokurov y aunque me esperaba una gran gafapastada al final no ha sido así y solo se ha quedado en una pequeña gafapastada que me ha dejado bastante satisfecho.
Empiezo su visualización y me veo a dos japos hablando, lo primero que pienso es que hay un complot y ya hasta me persiguen en todas las películas, mi primera reacción fue parar y consultar en Filmaffinity, y efectivamente en el reparto habían japoneses, detalle que pasé por alto ya que me quedé exhausto después de leer tan extensa sinopsis.
Así que nada, ya mas tranquilo sigo con la peli, y resulta que uno de los japos es nada mas y nada menos que el emperador de Japón, un tío que mientras su país no tenia nada que llevarse a la boca y sufría las peores de las calamidades fumaba habanos y bebía coñac (cosas de ser una divinidad y de la diplomacia).
Por un momento dejo apartado mi odio hacia las monarquías y sigo adelante y entre travellings cosas de estas que les gustan a los rusos “The Sun” nos relata la vida de Hirohito los días previos y posteriores a la rendición nipona en la segunda guerra mundial, la historia de cómo un semi-dios se rebajó al nivel de los humanos y de su “negociación” con el general McArthur, en un duelo interpretativo del que sin duda sale ganando Issey Ogata con su fiel representación del emperador, ticks bucales incluidos.
La película en si tiene grandes frases, entre las cuales destaca la citada por el general McArthur que dice más o menos así: “los E.E.U.U no necesitan conquistar territorios, tenemos barcos para llegar donde sea y dinero para comprar lo que queramos”.
Mas de 60 años después Japón sigue siendo la puta (políticamente hablando) de E.E.U.U y Okinawa una colonia yankie.
Arakiri 
|