Es una maravilla. Wall.E se ha ganado ya desde su nacimiento ser uno de los iconos del mundo del cine por derecho propio. Ahora aparecerá en las tiendas de comida rápida como muñequito de reclamo para adquirir menús y dentro de unos años estará en las camisetas retro de veinteañeros rupturistas, pero para siempre quedará en la memoria colectiva de los amantes del cine. Una joya de dimensiones galácticas. No creo que me cansara de verla si tuviera que hacerlo varias veces; mientras la veía era consciente de que, aunque intentaba pillar todos los detalles, se me escapaban cientos de detalles maravillosos.
Dudo mucho que otra película este año me haga sacar una sonrisa tan grande y un sentimiento de afecto por un personaje como Wall.E.
spoiler:
El argumento construido en la primera parte de la película es muy fuerte y muy interesante. El nudo se desenlaza con demasiada simpleza, lo cual es una pena aunque no podemos olvidar que también es una película para niños.