|
Atractiva fábula sobre los estragos de la competitividad y la moral individualista contemporánea
Dirigida por Constantin Costa-Gavras, se basa en la novela "The Ax" (Vía libre), de Donald E. Westlake (1998). Se rodó en urbanizaciones de los alrededores de París y en poblaciones cercanas. Ganó 1 premio (Film and Literature Award) y 2 nominaciones a los César. Se estrenó el 9-III-2005.
La acción tiene lugar en París y poblaciones cercanas en 2004. Narra la historia de Bruno Duvert (José García), ingeniero químico, empleado ejemplar y alto ejecutivo técnico de una empresa de fabricación de papel industrial basada en el reciclaje. Tras 15 años de servicio, es distinguido por la dirección con un premio consistente en una grabadora chino-japonesa. Poco después la empresa decide trasladar la planta de producción (deslocalización) a un país de economía emergente en el que los costes de producción y los salarios son más bajos. Bruno y otros 600 compañeros son indemnizados y despedidos.
La película centra la atención en el desempleo provocado en los países avanzados por la deslocalización industrial. Pese a la experiencia, buenas referencias y excelente preparación, Bruno, de unos 40 años, no encuentra el trabajo que busca. La indemnización y el subsidio de paro le permiten mantener el ritmo de vida provisionalmente. Tres años más tarde ha agotado sus reservas, la mujer (Karin Viard) se ha puesto a trabajar como cajera y dependienta y los antiguos compañeros de trabajo han aceptado ocupaciones ínfimas. Entonces, Bruno concibe un plan diabólico para encontrar el trabajo que desea. Provisto de una vieja pistola "Luger", inicia una carrera de asesinatos en serie, que le llevarán a la dirección técnica de la papelera Arcadia. La película extiende su crítica a la inmoralidad que preside las relaciones sociales y personnales en un mundo en el que imperan los principios del "todo vale", "el fin justifica los medios" y "las personas valen no por lo que son, sino por el puesto de trabajo que ocupan". Añade críticas a la competitividad desaforada y deshumanizada y al uso intensivo de la publicidad sexista y machista. El drama de Bruno, combinado con lances de comedia, deriva de su desamparo ante una realidad que no valora sus conocimientos, le relega al paro y le humilla con desprecios y desaires dolorosos.
La música, de excelente factura, acentúa el dramatismo de la acción y el humor negro que la acompaña. La fotografía describe, con planos cortos y un excelente movimiento de cámara, el drama de Bruno y sus inauditas torpezas como asesino. El guión no critica al protagonista, sino al mundo que le envuelve y le condiciona. La interpretación de José García, hijo de gallegos, cómico celebrado en Francia, realiza un trabajo excelente. El director asume el coste de situaciones poco verosímiles en aras de construir el retaro de una realidad exagerada, pero posible y temible.
Película pausada, punteada de comicidad, que combina comedia y drama al servicio de una sugerente, y también discutible, crítica social, económica y política.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: El final, abierto, inquietante y coherente con el relato, aporta un giro inesperado que amplía la profundidad del drama y acentúa la visión desesperanzada del mundo.
Miquel 
|