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Ni magia, ni química... ni tampoco física
Años veinte, el grande y famoso mago Houdini (Guy Pearce) es una celebridad en todo el mundo.Pero la muerte de su madre le acompaña como obsesión allá donde va, y a través de ella se burla de los mediums y espiritistas descubriendo sus engaños. Incluso llega a apostar 10.000 dolares a áquel que le transmita las palabras que le dijo su madre en el lecho de muerte. En Escocia, una falsa medium (Catherine Zeta-Jones) y su hija tratarán de averiguarlas por todos los medios. La atracción entre la medium y el ilusionista no se hará esperar.
Pues bién, todo lo que promete esta sinopsis, se cae por su propio peso.
Es una pena, porque con ese tema y esos actores bién se podía haber hecho algo mucho mejor. La realidad es que acaba siendo terriblemente aburrida, con escenas largas entre unos actores que no poseen NINGUNA QUÍMICA. Jamás te crees la historia de amor. Zeta-Jones, muy sobreactuada, así como la niña (es la misma de "Expiación", pero menos contenida y además dando el mismo "mal rollo"). Guy Pearce tampoco logra que podamos entender al protagonista. El espectador no consigue en ningún momento mantener una empatía con la pareja principal.
Destaquemos algo: el gran trabajo de Timothy Spall, el representante de Houdini en la película. Muy apreciable.
La factura técnica no es mala, es hasta original, pero cuando el mediocre director consigue con tantos elementos a favor que el tedio nos haga mirar el reloj sin parar es que algo ha hecho MUY MAL.
PD: A Catherine Zeta-Jones empiezan a notarsele los embarazos. Puto Michael Douglas.
Kazafun 
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