Si algo tiene el cine de Larry Clark es que al menos es diferente. Y además sigue pasando el tiempo y sigue siendo el mismo. Aunque también es de reconocer que en esta película hay una evolución. Y es que Larry Clark se demuestra, nos demuestra, que se pueden hacer películas de chicos jóvenes de guetos americanos que no se dediquen a robar, violar, asesinar o a drogarse. En este caso patinan. Bueno algo es algo. Tampoco Roma cayó en un día.
Esto significa que la película es apta para estómagos que antes no soportaban esas escenas escandalosas propias de Kids, Bully o Ken Park. Sin embargo las sustituye por otras prácticamente propias de un documental o cuasi-videoclips con música punk y los chicos haciendo skate. Los protagonistas, hispanos, la verdad es que están bien. Creibles y reales ante la cámara. Prinicipal virtud esta de Larry Clark que hace siempre un gran trabajo con estos "actores" primerizos.
Para mí buena y entretenida. Pero como siempre Larry Clark. Héroe o villano.
spoiler:
Creo que hay cinco minutos en la película que es de lo mejor de Larry Clark desde al "Final del Edén". Y es cuando Kiko está con la chica rica de Beberly Hills hablando en la cama y donde se demuestra las grandes diferencias entre ambos. Prácticamente viven en mundos diferentes. Y eso refleja perfectamente lo que pasa en las grandes ciudades americanas donde simplemente una calle separa el cielo del infierno.
Por cierto, la chica es terriblemete guapa. Un diez para ella.