Estéticamente inmejorable, nada que reprochar en este aspecto, de ahí mi condescendiente «pasable».
Claro que, si nos metemos de lleno en el tema del contenido, mi querida Sofia Coppola no sale tan bien parada... Digamos que ha diseñado una nueva historia para Luis XVI y María Antonieta, ya que las licencias históricas abundan por doquier. «María Antonieta» está a años luz de esa perfección que Sofia Coppola rozara con «Lost in Translation», con ese puñado de personajes inconsistentes, de situaciones incoherentes y un contexto que lo único que comparte con el momento histórico en el que en realidad se enmarca la historia son los vestiditos y Versalles.
Desde luego, estoy siendo más que generosa con la votación de esta película. Nos derriba los fantásticos mitos que rodeaban a la figura de María Antonieta sin aportarnos ningún tipo de sustancia. Quizá albergaba expectativas demasiado altas para esta película.
spoiler:
A pesar de haberse servido de la peculiar aficción de Luis XVI por las cerraduras, en esta película no conseguimos relacionar los chistes de los libelos de la época con la asexualidad del rey. Tampoco comprende muy bien el espectador por qué un buen día Luis XVI es capaz de mantener relaciones sexuales con la esposa, quizá la directora consideró demasiado rústico introducir la fimosis entre tanto merengue.
De la misma manera y por la vulgaridad de sus orígenes, también se deja completamente fuera de juego al personaje de Madame Du Barry, que ya en sus tiempos era todo un personaje cinematográfico.
Y, para colmo de males, Sofía Coppola nos tira por tierra aquel bulo tan fantástico sobre el comentario de María Antonieta cuando supo que el pueblo no tenía pan.