|
Objetivo cumplido
Hay demasiadas películas en "El Truco Final" y demasiada prisa en contarlas todas. Un thriller original y cautivador, por momentos brillante, pero tambièn un tanto forzado en algunos giros y en su resolución. La historia de una rivalidad (o mejor dicho, dos) convertidas en un odio sin límites ni vuelta atrás. Varias historias de amor, insuficientemente desarrolladas a mi modo de ver, que prometen más de lo que dan. E incluso una cierta voluntad de reflexión acerca de las posibilidades autodestructivas de la obsesión. La línea dramática que en mi opinión, con el argumento que el director tenía entre manos, podía resultar más fértil e innovadora y que , tambièn desde mi punto de vista, el producto final desaprovecha más.
Los actores están a buena altura. El duelo interpretativo entre Jackman y Bale tiene la dinamita necesaria para hacer creíble ese odio infinito que se abre como un abismo entre los dos. La presencia siempre impresionante (y carismática) de Caine, la belleza cautivadora de Scarlett Johansson y la mirada magnética de Piper Perabo actúan como excelentes condimentos aunque tal vez un tanto infrautilizados.
El guión, la puesta en escena y el ritmo de la película, todo está desarrollado en función de lograr enganchar al espectador a la trama central de la película y entretenernos durante dos horas. Desde ese punto de vista objetivo cumplido. Pero no puedo evitar pensar que con algo más de ambición y riesgo, y sin grandes cambios en el material humano y narrativo empleados, el resultado podría haber sido muy superior.
En el debe de la película algunas carencias que covierten en espectáculo y entretenimiento lo que podía haber sido arte con mayúsculas. El motor que empuja toda la acción (esa escalada de odio entre Bale y Jackman, su origen y puntos de inflexión) está desde mi punto de vista insuficientemente elaborado y desarrollado. Algo que lastra la historia y resta algo de fuerza y credibilidad al conjunto.
Junto a ello, como ya dijimos, el desarrollo dramático de la historia elige los caminos menos arriesgados y más evidentes y sólo se acerca de refilón , para rápidamente abandonar cualquier intención de exploración seria, al filón de la obsesión de ambos protagonistas por su arte, a su insana ambición por ser el mejor, a esa enfermiza carrera por el más difícil todavía en que se convierten sus vidas. Un camino menos explorado y seguro que podía haber abierto puertas inesperadas hasta para los mismos actores, guionistas y director.
LibertyVallance 
|