Esta película se despega del lenguaje clásico del cine para adentrarse en territorios que pertenecen a la poesia o al arte mas desgarrado y lírico. Como obra cinematografica creo que se resiente, teniendo varios altibajos: momentos de gran intensidad y otros mas pasables, o simplemente no tan brillantemente explicados, por tanto no bien entendidos, ademas de fases en las que parece que faltan explicaciones a los hechos. Da igual. En el universo de Julian Schnabel todo vale. Lo importante no es la historia, por otro lado un muy atractivo y poderoso relato en donde el espectador puede regodearse en su sillón mientras se indigna y maravilla por las injusticias acaecidas al eterno perdedor.
Es, sin embargo, un gran retrato. Un espléndido triste cuadro, sombrio y vitalista. Lleno de vida hasta la sordidez.
spoiler:
La linea vital de Reynaldo nos atrapa, entendemos sus obsesiones, sus deseos, sus reacciones, sus errores, como si fuesemos nosotros mismos. La pelicula tiene sensibilidad y humanidad. La misma que nos hace compadecernos del poeta en su final en Nueva York. Alejado de su familia, de su isla, de sus amigos, azotado por el mundo, pero víctima tambien de si mismo.
Con unas imágenes bellísimas, la película es capaz de ponernos en la piel de un ser bucólico, excelente y honesto. De hacernos sentir, a veces, lo que siente un poeta.