Yo me reconozco, a mi pesar, una fan de la comedia romántica, pero he de admitir que las últimas películas que se han estrenado de este género en USA dejan un tanto que desear. Me ocurrió lo mismo con 27 vestidos, que me quedé pensando que faltaba algo. Aquí tenemos un inicio curioso y prometedor, los personajes típicos, un mujeriego guapo y rico y una mujer encantadora, lista, divertida, guapa y encima se llevan a la perfección. Él trata a las mujeres como kleenex (o mejor aún, como los cartones sujeta-cafés del Starbuck) y ella espera pacientemente. Hasta ahí nada nuevo pero hay algunos toques nuevos e interesantes. Me gustó el proceso en el que él empieza a echarla de menos porque ella está en Escocia y el móvil no parece querer ayudar, ver cómo la charla con los amigos va modificándose a lo largo de la película y de un grupo de tíos que sólo hablan de juergas y baloncesto, al final encuentran su "lado femenino". Incluso la "venganza de la falda escocesa" es bastante buena. Pero hay muchos otros momentos en los que el humor absurdo de las comedias románticas se torna a veces demasiado infantil y simplón, hay personajes que salen por eso de rellenar hueco porque no deben tener ni dos líneas, el novio escoces es un elemento de decoración que carece de personalidad y es totalmente irreal, vamos que ni la chica habla con él.
spoiler:
Si he de elegir un momento concreto, creo que elegiría la noche que las "chicas" van al pub escoces porque es tradición que la novia ofrezca besos a cambio de unas monedas. Es un momento especial en la película pero además está (en mi honesta opinión) bastante bien resuelto, es un momento de auténtica comedia romántica, de esas de antaño, con Julia Roberts, Meg o Sandra haciendo el pato mareado para conseguir al hombre de sus sueños.