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El valle es el refugio de las tormentas
Igual es que con el tiempo me estoy volviendo cascarrabias. O puede ser, que gracias a FA, haya ampliado mi mundo cinéfilo, empapándome de cine clásico (donde evidentemente también hay mucha bazofia) y busco en las películas de hoy en día, la calidad que tenían las de entonces. Lo cierto es que, a día de hoy, dentro de las salas de cine, pocas cosas me parecen tan maravillosas como se dice. De hecho, puedo catalogar sin temor a equivocarme, que el 2007 es uno de los años más flojos cinematográficamente hablando de los últimos años.
Esperaba más mala leche, esperaba algo contundente. No nos equivoquemos, Haggis siempre ha jugando a dos bandas. Es el chico bueno que quiere quedar bien con todos. Quizá no se le note tanto en este último trabajo como en su anterior “Crash”, pero juega a lo mismo a acusar y tender la mano pidiendo perdón. Esta forma no me convence, no la crítico, allá cada uno con sus formas, pero no la comparto. Me parece tramposo.
¡Mosquis!
Mira que me dije, Chago, intenta no utilizar Haggis y tramposo en el mismo texto que saldrán lapidadotes de debajo de las piedras. Parece ser que mi subconsciente camina más deprisa que los dedos sobre mi teclado.
Dejando esa moralina barata con la que además acaba la película mostrando una imagen que confirma lo que estoy diciendo, “El valle de Elah” tiene muchos puntos positivos. Diremos que los principales son sus actores: un soberbio Tommy Lee Jones que si contamos la trágica historia de “…Melquíades Estrada” es tras este, su segunda mejor interpretación de su brillante carrera; por otro lado, tenemos a una exquisita, portentosa y desaprovechada mujer llamada Susan Sarandon. Reivindico desde este lugar, su estatuilla dorada como secundaria, pues si ya ganó Judi Dench un Oscar por su mínima y corriente interpretación en su “Shakespeare enamorado” (Jonh Madden, 1998) más se lo merece Susan Sarandon, la autora de la mejor escena de toda la película (la conversación telefónica con su marido); y completando el trío de ases está una acertada y bellísima Charlize Theron que saca partido a un personaje casi imposible. Demuestra esta mujer, talento y frescura delante de un acongojado Tommy Lee Jones.
Es cierto que Haggis bebe de Clint Eastwood, de algo sirve ser su guionista. Y se nota en un corte clásico y un ritmo sosegado que sirve para que vayamos madurando lo que nos quiere decir. Arma de doble filo si lo que cuenta no interesa, pues entonces el reloj se hace pesadísimo.
Tengo claro que Haggis no es mal director, evidentemente no es Eastwood, hace falta que le tenga menos miedo al mundo para que reviente mi conciencia y seguro, lo evaluaré de otra manera. Mientras tanto, Haggis sigue haciendo trampas (¡mosquis!) y yo defraudado.
Chago77 
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