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Buena, pero no se aleja mucho del telefilm
Tras ver este film, me he quedado con la sensación de que he presenciado una bonita película de la cual podríamos exigir más y que dista de ser una obra maestra. Esta sucesión de vídeo clips melodramáticos que conforman la historia (algo trillada ya por cierto) guarda un simple mensaje: ¡Vive!
Isabel Coixet tiene una innegable proyección y talento, y confío en que sea una de nuestras grandes esperanzas para el actual cine, aunque con esta cinta en concreto me he llevado una ligera decepción. En este drama (que puede colar perfectamente por película de A3) ha utilizado un guión que quiere hacernos caer continuamente en la lágrima fácil y a veces el texto peca de ser poco creíble e intenta ser pretencioso, sin éxito. Su dirección aquí deja algo que desear, algunos planos (medios y cortos) los he visto torpes, toscos porque han sido ensuciados con objetos que llegan a molestar y ha usado demasiado el plano "inquieto". Por no hablar de algún que otro enfoque desafortunado. La voz en off, abusiva, la veo en algunos casos, innecesaria. Lástima, porque es muy fácil pensar que es el típico recurso patético para aquellos directores mediocres que no saben expresarse con la cámara. No creo que Coixet entre en este grupo y que necesite de este tipo de artificios. En los dramas, una buena dirección y un sólido guión son la base para hacer una película memorable. Personalmente espero que madure y mejore más, y que el falso éxito, no se le suba a al cabeza, porque aptitud creo que tiene.
En fin, me quedo con esas esperanzas y con una gran Sarah Polley en su papel principal. Su interpretación es muy buena, llega a conmover. El visionado de la cinta no es imprescindible, puede gustarte y encantarte o como a mi me ha pasado, dejarte una sensación agridulce, pero no creo que defraude en absoluto a los que quieran ver un drama sin más. ¿Los hay mejores?, Pues claro que si, pero este puede cumplir sobradamente en los aspectos principales que uno busca. Entretener y eso, hoy por hoy, ya es suficiente.
William Munny 
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