La obra maestra definitiva de Tarantino. La segunda entrega (aunque básicamente con el 70% del meollo de la historia) de la venganza de la Mamba Negra, una historia que se presenta bastante simple, pero tremendamente adictiva, que se clava en el subsonsciente y que no sale de ahí. Sin lugar a dudas es una de mis películas favoritas, la habré visto quince veces y nunca me canso de ver ciertas escenas, ciertos diálogos... y BSO, menuda música, para mí a la altura de la de Kill Bill vol.1.
spoiler:
La escena de Beatrix Kiddo saliendo de la tumba es totalmente inolvidable, así como el diálogo acerca de los superéroes o la pelea con Elle.