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UNA LECCIÓN DE VIDA
Un claro ejemplo de comportamiento humano. Un film edificante que demuestra la forma auténtica y correcta en la que deben ser tratadas las mujeres. Una película que realza como pocas el valor del dinero para comprar lo que sea, incluso amor. Una lección sobre comportamiento de género, y una enseñanza valiosísima sobre el papel de la mujer en la sociedad.
Bueno, ironías aparte, estoy convencido de que cualquier mujer con un mínimo de dignidad no puede dejar de sentirse irritada y furiosa con esta vergonzosa y comercial cinta que, por toda la cara, las hace quedar a todas como a unas furcias que se venden al primer príncipe azul que se cruce en su camino (siempre y cuando tenga pasta, claro).
Cómo quisiera que todo aquel que mirara este film no se confundiera: la mujer no es ese mamarracho (y lo digo por la Roberts) que el film nos muestra. No, claro que no. La mujer tiene integridad, inteligencia, el valor suficiente como para desempeñar un papel social que no sea el de mero florero o de adorno del adinerado de turno. La mujer posee suficiente capacidad y dignidad como para valerse por sí misma y no depender, a cambio de sexo, del mantenimiento de ningún hombre que se crea que con su cartera puede dominarla.
Pero no sigo, pues podría parecer un panfletario barato.
El film es una vergüenza asquerosa desde el mensaje, pero también desde las formas. Porque Richard Gere no sabe actuar, aunque el papel le quede bien. Y también porque, si querían vendernos a una cualquiera que se tira de cabeza tras el dinero del primero que pasa, hubieran elegido a una actriz que estuviera más o menos buena. Lo siento, pero, como hombre, este espantapájaros de tía no me atrae en absoluto, y siendo una pijita melindrosa como sé que es, el papel de golfa no le queda ni a patadas.
La historia es descabellada y qué decir del guión, que es ñoño, estúpido y despreciable al máximo. Las escenas en teoría “sensuales” no me lo resultaron en absoluto, y me causaron más bien gracia y asco.
En fin, que no se puede comentar mucho más de este lamentable y vergonzoso film. Lo único que le sube la nota a un 2 es la banda sonora de Roy Orbison y los momentos de música clásica que se dejan oír, aunque Vivaldi debe de estar revolcándose en su agujero.
Un mensaje pésimo y erróneo sobre el papel de la mujer en la sociedad y un discurso rastrero y repulsivo sobre el valor del vil metal.
Asquerosa y repelente.
LO PEOR: Cada minuto de su metraje y su nefasto mensaje machista.
LO MEJOR: Haberla visto acompañado de mi personita preferida, a quien dedico ésta y todas mis críticas en esta web.
Te quiero, princesa… para siempre.
LEANDRO PINTO 
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