El título de mi crítica es una crítica que ponen aquí en FilmAffinity de Fernando Morales. Una crítica muy acertada que dice muy bien lo que es la película. Una película entretenida y que se deja ver, con un reparto enorme pero que daba para más, para mucho más. Y es que el interesante argumento lo desperdiciia su director.
Durante las dos horas de película esta te entretiene, pero uno le acaba pidiendo algo más de lo que finalmente da. Porque si se hubieran esforzado en su momento hubiera salido un producto más que notable pero se ve que el director no le apetecia ser muy exigente y cambiar algunas cosas de su historia.
El reparto es espectacular: Robert Redford hace su labor, Ben Kingsley no está tan ridiculo como otras veces mientras que secundarios (el enorme y carismático Sidney Poitier, el fallecido River Phoenix, David Strathairn, Mary McDonell, Dan Aykroyd) cumplen también con lo suyo. Incluso al final hay un cameo de un inmenso actor (intrascendente cameo eso si) al que da gusto verle. Lo cierto es que el reparto sabe llevar la película debido a sus buenas actuaciones.
El guión es bueno. Porque es interesante. Pero hay situaciones poco creibles especialmente en su final. Porque comienza muy bien y se desarrolla también bastante bien pero en su desenlace flojea.
En fin, una película que es puro escapismo. La ves y la olvidas. Se pasa un rato agradable con ella y da gusto ver tanto actor de calidad (y a un contenido Kinsgley, actor al que temo en ocasiones) junto.
spoiler:
El actor del cameo final es el enorme James Earl Jones. Si no querías saberlo, te jodes. No haber abierto el spoiler.