Dicen que el cine español está mal, no me extraña si menospreciamos películas así, no nominándola a ninguna categoría.
La película dura 88 minutos fréneticos, irónicos, a toda mecha, con un ritmo increíble. En 2 minutos sabemos quién es el personaje, lo conocemos todo sobre él. Nos introducimos en su mundo a velocidad de vértigo, nos sumergimos en un cuento a la locura. Despreciamos a ratos al personaje, un economista que se ríe prepotentemente de otro que aboga por un mundo mas justo, para después identificarnos con él, cuando por fin abre los ojos y ve la cruda realidad.
spoiler:
Entonces en algún momento todo se para, para ir más rápido todavía hacia la destrucción de los valores en los que el protagonista creía, valores que no existen. El protagonista despierta de su realidad, de la mano del economista al que había despreciado anteriormente, y tiene que salir de ese mundo mentiroso, un mundo que no existe, que es controlado por los bancos. Pero el protagonista no puede salir, ninguno de los personajes puede escapar del mundo que detesta, como pasa en la vida real.
Destaco:
Cuando Sbaraglia grita al cielo "puedes quitármelo todo, puedes humillarme, puedes golpearme(...)pero no pises mis zapatos de gamuza azul". Simplemente impresionante.
El personaje del abogado es increíble. Se come la pantalla. No entiendo, que esta película no este nominado a muchas categorías, porque me parece la mejor del año sin lugar a dudas, pero no nominar a Luis Zahera me parece un insulto, que me hace pensar que los que eligen las nominaciones no han visto esta película.
La lección de economía. Aterra por su realidad.
La mala ostia de los últimos 20 minutos hacia todo. ¡Con dos cojones! ¿A quién no le gustaria comportarse como Sbaraglia?